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lunes, 16 de junio de 2014

COSAS QUE YA SABES PERO QUE ME GUSTA RECORDARTE, AMOR



Fotografía: Fran Gala @erfran72



Amarte es caminar con pies de alivio sobre arena ardida.

Amarte es respirar con ansia ese viento que sé que me envidia.

Amarte es contar las horas en fracciones de desliz sin freno.

Amarte es reírme por fin de penurias, soledad y miedo.

Amarte es descubrir que hay noches claras dentro de los días.

Amarte es saber inventar manantiales entre dunas frías.

Amarte es compartir el pozo de deseos que no acaban nunca.

Amarte es abrigar tu piel hasta que la mañana despunta.

Amarte es no saber callar a mi cuerpo que te llama a  gritos.

Amarte y al fin anhelar que tú anheles mi desvarío.


Texto: Rosa Muro @pink_wall 


lunes, 12 de mayo de 2014

LA CONDENA

Fotografía: Fran Gala @erfran72


Hace tanto tiempo que me condené a esta vida que ya ni siquiera recuerdo el motivo. Me consumo en desaliento, encerrada a cal y canto entre estas cuatro paredes que parecen estrecharse conforme pasan los días. No me importa. La claustrofia no me afecta porque yo lo he decidido. He clausurado ventanas con cemento de polvo de arena y lágrimas turbias. Las puertas están cegadas con el mismo material. Todo hecho desde dentro, así no levanto sospechas. Con ese mismo cemento me acoracé el corazón.

Todos los días, al alba, reviso las paredes palmo a palmo en búsqueda de la grieta más nimia. Intento impedir que un resquicio de luz cometa la osadía de rozarme sin permiso. Abro los ojos únicamente porque no hay ser humano en el mundo capaz de vivir sin pestañear. Si por mí los mantendría cerrados día y noche. Pero es un reflejo involuntario, como respirar, como los latidos.

Vivo atada de pies, manos y esperanzas. No me fío de mí misma, porque sé que, si los suelto, cabe la posibilidad de que no pueda volver a doblegarlos nunca más. Una vez los dejé libres y no volveré a repetirlo. La nitidez del recuerdo me lacera los sentidos.

Aquel día el tiempo cambió y amenazaba tormenta. Los remolinos se agolpaban alrededor de la casa ululando en mis oídos. El más insistente de todos venció con fuerza un postigo. Y entraron el aire, la luz, las ganas, el desvarío… Entre ellos, camuflado, te colaste tú. Venías disfrazado de brisa liviana, de esas que alivian. Reventaste mi coraza con los iris encendidos.

Pero tu calor duró poco. Fue perdiendo fuerza y se consumió en un lapsus de tiempo que se me antojó un suspiro. Así son los remolinos. Llegan de golpe, marean, arrastran todo a su paso, cuando se marchan devastan lo que ven en su camino.

Y volví a quedarme sola.  De nuevo sola. Encerrada, con mis ganas y envuelta en mi desvarío. Me bebí de trago los gritos de súplica e impedí que el sol volviera a entrar.

Hace ya tanto tiempo que me condené a vivir así que ya ni siquiera recuerdo el motivo…


Texto: Rosa Muro @pink_wall




lunes, 22 de julio de 2013

EL FARO ESCONDIDO

Fotografía: Fran Gala @erfran72




Bajó del coche y una oleada de sal le impregnó hasta lo más hondo. Las lágrimas resbalaban por sus mejillas. El viento le pegaba el cabello a la piel a latigazos. Bajó la empinada cuesta luchando contra aquellas ráfagas que soplaban a su favor y le obligaban a ir frenando con los pies para no caer. 

Consiguió llegar hasta la arena a trompicones, casi a ciegas. Al instante de pisar la playa, el viento, incomprensiblemente, cesó. Y se hizo el silencio más atronador que jamás ella había escuchado. Ya no había ruido. Sólo sal. La sal de sus ojos, la del mar, la que él dejo en sus labios. 

Se secó las lágrimas con el dorso de la mano y levantó la mirada al frente. Tras las dunas, casi escondido, se alzaba el faro. Aquel faro modesto, casi tímido, que le enamoró la primera vez que descubrió aquel lugar. 

Decidió atravesar las montañas de arena para llegar hasta él. Tal vez si esperaba a que la noche cayera, su luz podría indicarle el camino.


Texto: Rosa Muro @pink_wall



Nota: Queridos pupileros, nos tomamos unas semanas de descanso estival bloguero. Gracias a todos por estar ahí y animarnos a seguir. Continuad dejando volar la imaginación y mantened las pupilas bien abiertas para no perderos ni un detalle y contárnoslo cuando volvamos. ¡Nos vemos y leemos en nada!


Rosa y Fran.