Mostrando entradas con la etiqueta fuego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fuego. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de febrero de 2014

SANGRE Y TINTA

Fotografía: Fran Gala @erfran72



Pasean con pies desnudos por mentes inquietas e imaginaciones ávidas de aventuras no vividas.

Alumbran historias a veces inventadas, sueños fruto del deseo y verdades de mirada limpia.

Laceran con lengua afilada, duelen en lo más  profundo y se marcan a fuego en las almas ofendidas.

Actúan como bálsamo en las heridas, se hacen costra de versos tiernos y cicatrices de prosa sentida.

Buscan ayeres vergonzosos, predicen futuros casi escritos y mantienen las memorias vivas .

Resisten al paso del tiempo, conforman su propio verdugo y ni siquiera el viento las domina.

Abruman y alborozan a partes iguales. Arrastran a la zozobra y al miedo y recuperan esperanzas perdidas.

Son las palabras. Dichas, escritas, leídas. La tinta es su sangre, nos dan la vida. Y en ocasiones también nos la quita. 


Texto: Rosa Muro  @pink_wall

lunes, 13 de enero de 2014

PIEDRAS MOJADAS

 
Fotografía: Fran Gala @erfran72



Nuestra historia no fue de amor. Nuestra historia fue de fuego. Nos quisimos con intensidad, con furia y con desgarro. Nos consumíamos entre llamaradas cada noche y resurgíamos cada madrugada. Así es como deben arder los amores de verdad, los auténticos, los que escuecen como sal en una herida abierta y producen cosquillas en el interior de los ventrículos a partes iguales.

Avivábamos el fuego con la ausencia. Tú te marchabas y yo te esperaba. Siempre volvías. Y el fuego nos abrasaba. Y te volvías a marchar. Así durante años. Cuando no te tenía jugaba a imaginarte. A veces pasaba tanto tiempo que te tenia que inventar. Fue el mar dictador quien decidió apagarnos por completo una noche de tormenta. 

Guardo las cenizas de nuestra hoguera en un tarrito de cristal con la tapa de color aguamarina. Le puse una etiqueta en la que puede leerse “lo nuestro”. De vez en cuando abro el tarro y aspiro su aroma. Huele a madera vieja, a piedras mojadas y a sudor de marinero. Huele a noches en vela esperando tu regreso junto a la orilla.

Ahora somos un recuerdo. Es el mejor título que se le puede dar al camino que recorrimos juntos. Nos merecemos ser un recuerdo de esos que envuelven el corazón y te obligan al suspiro y a la media sonrisa. De los que te transportan hasta aquel faro que debía guiarte de vuelta a casa y que hoy ni siquiera se enciende. Tal vez te esté guardando el luto. Como yo. Como lo nuestro.


Texto: Rosa Muro @pink_wall