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lunes, 20 de octubre de 2014

CUANDO NO ESTÉS



Fotografía: Fran Gala @erfran72


Cuando no estés el resto del mundo sólo me mirará y ni siquiera alcanzará a verme. Me convertiré en espejismo etéreo de lo que fuimos. Mi colchón entrará  en fase lunar creciente, se hará inmensidad. Sus extremos se desdibujarán y su ancho no tendrá fin.

Cuando no estés la Tierra ya no girará bajo mis pies. Permanceré inmóvil en mi órbita de dos. El tiempo se parará porque tú ya no volteas nuestros relojes de arena. Se me deshilachará el ribete de todas las faldas que me cosiste a besos. No habrá hilo en el mundo que los pueda rehacer.

Cuando no estés el mar me salpicará los ojos. La sal me nublará la vista y te lloraré con la sonrisa empapada en salitre y los pies mojados y vivos. Mis heridas se abrirán desgarradas y la sal escocerá como nunca. De todos mis dolores el tuyo será el mas dulce.

Cuando no estés se desatarán todas las tormentas antes jamás nacidas. Un rayo atronador me alcanzará el corazón de lleno. Y nunca más mis latidos volverán a acompasar.

¡Qué gran suerte la mía, amor! Porque siempre vas a estar.


Para N.

Te quiero. 


 Texto: Rosa Muro @pink_wall

lunes, 13 de enero de 2014

PIEDRAS MOJADAS

 
Fotografía: Fran Gala @erfran72



Nuestra historia no fue de amor. Nuestra historia fue de fuego. Nos quisimos con intensidad, con furia y con desgarro. Nos consumíamos entre llamaradas cada noche y resurgíamos cada madrugada. Así es como deben arder los amores de verdad, los auténticos, los que escuecen como sal en una herida abierta y producen cosquillas en el interior de los ventrículos a partes iguales.

Avivábamos el fuego con la ausencia. Tú te marchabas y yo te esperaba. Siempre volvías. Y el fuego nos abrasaba. Y te volvías a marchar. Así durante años. Cuando no te tenía jugaba a imaginarte. A veces pasaba tanto tiempo que te tenia que inventar. Fue el mar dictador quien decidió apagarnos por completo una noche de tormenta. 

Guardo las cenizas de nuestra hoguera en un tarrito de cristal con la tapa de color aguamarina. Le puse una etiqueta en la que puede leerse “lo nuestro”. De vez en cuando abro el tarro y aspiro su aroma. Huele a madera vieja, a piedras mojadas y a sudor de marinero. Huele a noches en vela esperando tu regreso junto a la orilla.

Ahora somos un recuerdo. Es el mejor título que se le puede dar al camino que recorrimos juntos. Nos merecemos ser un recuerdo de esos que envuelven el corazón y te obligan al suspiro y a la media sonrisa. De los que te transportan hasta aquel faro que debía guiarte de vuelta a casa y que hoy ni siquiera se enciende. Tal vez te esté guardando el luto. Como yo. Como lo nuestro.


Texto: Rosa Muro @pink_wall

lunes, 16 de septiembre de 2013

LA DANZA DE LA LLUVIA


Fotografía: Fran Gala @erfran72


Creímos ser almas gemelas durante un instante. Nos buscamos con los ojos cerrados y la ilusión abierta de par en par. Y mientras tanto, la incertidumbre se nos paseaba por las espaldas.

Arriesgamos nuestro confort emocional y lo expusimos de forma desgarradoramente consciente a las espinas. Y nos pinchamos, y sangramos, y nos curamos las heridas a base de noches de alcohol e insomnio al imaginar al otro aún despierto en la distancia.

En vez de soltarnos el pelo desatamos las querencias, partimos nuestro centro en dos para tener algo que ofrecernos y nos intercambiamos los pedazos para volver a sentirnos de nuevo completos y recompuestos.

Bailamos descalzos bajo la tormenta, quedando a merced de los relámpagos, de la oscuridad, del viento, aun sabiendo casi a ciencia cierta que no había futuro para aquella danza de la lluvia. Cuando amainó caminamos en silencio, uno al lado del otro, sin cogernos de la mano, bajo un cielo plomizo cansado de teñirse una y otra vez sobre las aguas.

Y a pesar de todo dijimos que sí. Corrimos el riesgo. Porque decir no habría sido peor que arriesgar. Decir no habría supuesto quedarse encadenado a la duda de por vida. Y no nos arrepentimos jamás. Ni lo haremos. Fue el mismo viento el que nos secó las ropas y las esperanzas y nos devolvió el calor perdido. Porque no intentarlo hubiera sido resignarse. Y resignarse es dejarse morir en vida.

Para dejarse morir siempre hay tiempo. Eso sí, tarde, muy tarde, cuando ya no queden fuerzas que agotar, ni riesgos que correr, ni lluvia bajo la que bailar. 


Texto: Rosa Muro @pink_wall



Nota: Si habéis llegado hasta aquí quiere decir que hemos superado el período estival y os tenemos de vuelta, cuestión que nos llena de alegría y nos anima a seguir adelante con la misma ilusión que antes del verano. Gracias por seguir confiando en nosotros. Sigamos manteniendo, entre todos, las pupilas bien abiertas. ¡Bienvenidos de vuelta!

lunes, 8 de julio de 2013

IRME CONTIGO

Fotografía: Fran Gala @erfran72


Que los días me parecen siglos y las noches mil condenas. Que me acerco hasta aquí en cada tormenta, con la esperanza desgarrada de que me parta un rayo. 

Que ya no tengo ni espejos por no ver el reflejo del aliento que dejaste en mi mirada. Que he hecho jirones todos mis vestidos porque prefiero ir desnuda a vestirme si no es para ti. Que la música no suena desde que no abres el baile conmigo. 

Que ahora te tengo a mis pies, donde tantas veces soñé que estarías, y ya no me sirve de nada. Que mi corazón dejó de latir con tu último suspiro. 

Que me declaro incrédula de tus palabras. Que me juraste amor eterno y no has cumplido. Que te odio con una furia que me brota desde lo más profundo de las entrañas. 

Que no fuiste capaz de preguntar si quería irme contigo......



Texto: Rosa Muro @pink_wall