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lunes, 20 de octubre de 2014

CUANDO NO ESTÉS



Fotografía: Fran Gala @erfran72


Cuando no estés el resto del mundo sólo me mirará y ni siquiera alcanzará a verme. Me convertiré en espejismo etéreo de lo que fuimos. Mi colchón entrará  en fase lunar creciente, se hará inmensidad. Sus extremos se desdibujarán y su ancho no tendrá fin.

Cuando no estés la Tierra ya no girará bajo mis pies. Permanceré inmóvil en mi órbita de dos. El tiempo se parará porque tú ya no volteas nuestros relojes de arena. Se me deshilachará el ribete de todas las faldas que me cosiste a besos. No habrá hilo en el mundo que los pueda rehacer.

Cuando no estés el mar me salpicará los ojos. La sal me nublará la vista y te lloraré con la sonrisa empapada en salitre y los pies mojados y vivos. Mis heridas se abrirán desgarradas y la sal escocerá como nunca. De todos mis dolores el tuyo será el mas dulce.

Cuando no estés se desatarán todas las tormentas antes jamás nacidas. Un rayo atronador me alcanzará el corazón de lleno. Y nunca más mis latidos volverán a acompasar.

¡Qué gran suerte la mía, amor! Porque siempre vas a estar.


Para N.

Te quiero. 


 Texto: Rosa Muro @pink_wall

lunes, 4 de noviembre de 2013

SACARME A BAILAR

Fotografía: Fran Gala @erfran72



¿Cuánto tiempo llevas aquí, a mi lado, despeinándome las risas y acariciando mis penas? Te conozco desde que tengo uso de razón. Quizás incluso desde antes. Me has acompañado en todos y cada uno de los momentos importantes de mi vida. Tengo junto a ti un recuerdo de cada instante que ha merecido ser mantenido en un rincón privilegiado de mi memoria.

Si he llorado tú estabas ahí. Me mecías entre tus brazos con mimo, como si fuera una niña pequeña, hasta que el llanto pasaba y sentía que todo volvía a estar bien. Si he reído jamás me has fallado y te has hecho eco de mis risas. Y si me invadía la melancolía tú me tendías la mano y me obligabas a levantarme de la silla para sacarme a bailar.

Has sido la alegría de todas mis fiestas y el alivio de mis soledades. Has calmado mis arranques de ira, poco a poco, haciendo alarde de una paciencia infinita. Me has guiñado un ojo cuando el amor me rondaba. Jamás me enamoraría de alguien que a su vez no te amase como yo te quiero a ti. Has marcado el ritmo de cada beso suave, cada cálido abrazo y cada pasión encendida. Y me has secado las lágrimas con infinita ternura cuando las llamas se iban apagando y el alma se me quedaba triste y fría. Nadie como tú la sabía templar.

Sé a ciencia cierta que seguirás cogiéndome la mano en mis paseos infinitos por playas de invierno. Sé que estarás a mi lado el día que el destino decida que este viaje maravilloso que es la vida ha llegado a su fin para mí. Tú sabes que si pudiera elegir cómo despedirme ese día lo haría con una fiesta. Y tú serías protagonista de esa celebración. Porque las despedidas también se celebran si el camino ha sido dulce.

Sé que estarás siempre conmigo, que  jamás me vas a fallar. A veces incluso te me apareces en sueños. ¿Vosotros no soñáis con la música? Yo sí. Y el día que no lo haga prefiero no despertar. 


Texto: Rosa Muro @pink_wall